Actualidad Hamburgo

Publicado el noviembre 11th, 2018 | por macero

0

CONVENCIÓN 2019 – ICH BIN EIN HAMBURGER

Suelta anclas en la puerta de entrada de Alemania al mundo, donde fácilmente te sentirás como un lugareño más

por Jenny Llakmani |  fotografías de Samuel Zuder

Mientras caminaba por la principal estación de tren de Hamburgo, mi esposo Anton observó un hombre sentado en un pequeño bar disfrutando una cerveza mientras fumaba. Su peculiar atuendo – chaqueta de corderoy negra, chaleco, pantalones campana y un sombrero maltrecho de copa – lo delataba. Era un carpintero calificado de Alemania (Wandergesellen) quien por una tradición que data de la Edad Media, viaja por el mundo por dos o tres años cargando únicamente un cambio de ropa, unos cuantos euros y sus habilidades.

Al igual que nosotros, es solo otro visitante de Hamburgo. Una persona real en una ciudad real – una ciudad fantástica, como nos hemos percatado, que supimos de inmediato que queríamos visitar.

En una época en que cada destino parece estarse transformando para complacer a los turistas, Hamburgo elige firmemente ser un lugar de placer. Innegablemente auténtica, la ciudad da la bienvenida a los visitantes con su típico saludo “ahoy”y realiza sus actividades de negocios –los negocios son la principal actividad de Hamburgo – dejándote disfrutar sus múltiples encantos.

Ubicada a orillas del río Elba, la ruta de la ciudad hacia el Mar del Norte, Hamburgo – que será la ciudad anfitriona de la Convención de Rotary International 2019 – es el tercer puerto más grande de Europa, un próspero centro de comercio mundial. Al otro lado del colosal puerto se encuentra el acogedor centro de la ciudad, con puentes y canales que sus habitantes afirman que superan en número a los de Ámsterdam y Venecia, y un pintoresco lago que sirve como área de recreo para la ciudad. Como cabe de esperar de un Marktplatzpara los productos de todo el mundo, abundan los lugares de compra, así como opciones de entretenimiento. Los sábados por la noche, personas de todas las edades convergen en el Reeperbahn, el distrito otrora conocido como la zona roja donde, a principios de la década de los sesenta, los Beatles se hicieron famosos. Sobresaliendo sobre el río como un barco a toda vela, se encuentra el nuevo Elbphilharmonie (el Elbphi), una sala de conciertos de ladrillo y vidrio cuyos dramáticos exteriores y sus interiores con finos acabados proclaman el objetivo de Hamburgo de dar un espectáculo serio para competir con cualquier espectáculo que el continente pudiera ofrecer.

Todo esto en una ciudad que es compacta y fácil de recorrer a pie, en bicicleta, en un medio de transporte público y – quizá de forma especial – en bote.

Conocer los canales navegables de Hamburgo es clave para entender lo que pone en movimiento a la ciudad. Holger Knaack, copresidente de la Comisión Organizadora de Hamburgo y exgobernador del Distrito 1940, lo expresa de manera más precisa: “Hamburgo es agua, por todos lados”. Incluso Ham en Hamburgo proviene de una palabra en Sajón antiguo que significa “pantanos”.

El corazón acuático de esta ciudad marítima es el Alster, un lago que se creó hace 800 años con la construcción de una represa en un pequeño río. Está dividido en dos partes: el Binnenalster, o Lago Interior del Alster, y el Außenalster más grande, o Lago Exterior del Alster. Mientras tanto, el río Elba es la palpitante línea de vida de la ciudad: aunque Hamburgo está ubicada a 104 kilómetros del Mar del Norte, aquí en el centro de la ciudad, el nivel de las aguas del río y sus canales todavía suben y bajan con las mareas.

A lo largo del Jungfernstieg, una terraza con escalones a lo largo del Lago Interior del Alster, los prósperos comerciantes de Hamburgo paseaban antiguamente con sus hijas solteras. Todavía es una elegante vitrina para los habitantes de la ciudad. Anton y yo nos sentamos en una mesa de uno de los cafés al aire libre mientras observábamos las embarcaciones turísticas rojo y blanco que atracan aquí antes de dirigirse al Lago Exterior del Alster, los canales de la ciudad y el río Elba.

Optamos por tomar el sendero que está alrededor del Lago Exterior del Alster, donde la gente pesca, toma el sol, lee, saca a pasear sus perros, pasea en bicicleta o en bote. Por estar prohibido el uso de lanchas a motor privadas, explica Andreas von Möller, un nativo de Hamburgo cuyas raíces se remontan a muchas generaciones, “navegar en el lago es como un sueño”. Von Möller, exgobernador del Distrito 1890, es copresidente de la Comisión Organizadora de Hamburgo.

A poco más de 6 kilómetros, la ribera del lago está repleta de cafés y restaurantes. En el Alsterperle, un café de autoservicio alojado en un antiguo baño público – mucho más atractivo de lo que suena – sacamos nuestro mapa para trazar nuestra siguiente ruta. La mujer que compartía nuestra mesa nos preguntó de dónde veníamos. Estábamos apenas empezando a contestarle cuando apareció otro cliente del café quien nos preguntó, “¿Dijeron ustedes que son de Chicago? Me encanta Chicago”. Nuestro nuevo amigo nos dio consejos para visitar el cercano barrio de St. Georg: el bar que está en la parte de arriba del Hotel Le Méridien, según nos dice, tiene la mejor vista del Alster, mientras que la terraza del Hotel George es un lugar fantástico para disfrutar el atardecer. Con amigos como estos, ¿quién necesita un mapa?

Aunque está definido por sus canales navegables, Hamburgo se forjó en el fuego. Dos grandes incendios – el primero en 1842 y el segundo provocado por los ataques aéreos de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial – devastaron la ciudad, dejando unos pocos vestigios de sus orígenes medievales. El primer incendio comenzó en Deichstrasse, una pequeña calle construida sobre un dique del siglo XIII; a pesar de eso, la calle tiene todavía el único grupo de edificios construidos al antiguo estilo arquitectónico de Hamburgo. Uno de ellos, Deichstrasse 25, alberga un restaurante llamado Zum Brandanfang, que significa “el lugar donde comenzó el incendio”; al otro lado de la Casco Antiguo, hay una calle llamada Brandsende, que significa final del incendio.

La destrucción provocada por la guerra se produjo a una escala diferente. Durante los 10 días de bombardeos en julio de 1943, murieron por lo menos 40 000 personas cuando barrios enteros fueron devastados. Para entender mejor lo que ocurrió, visitamos la iglesia de San Nicolás. La Iglesia de San Nicolás, la más alta de las cinco principales iglesias de Hamburgo, permanece tal como quedó tras los bombardeos, como un monumento en conmemoración de todas las víctimas de la guerra. Su cripta alberga un pequeño pero impactante museo cuyo relato de los bombardeos aéreos brinda una perspectiva de las experiencias no solo de las personas de Hamburgo, sino también de las tripulaciones de los bombarderos.

Mientras caminamos por la ciudad, yace a nuestros pies otro recordatorio de la Segunda Guerra Mundial: Stolpersteine, o “piedras en el camino”. Estas placas de bronce están incrustadas entre los adoquines que están frente a los edificios donde vivieron por última vez los judíos, romaníes, homosexuales, disidentes y otras víctimas de los nazis. Cada placa está grabada con el nombre de las personas y, en muchos casos, el año de su nacimiento, deportación a los campos de concentración y fallecimiento. Concebidas en 1996 por el artista berlinés, Gunter Demnig, las piedras se encuentran ahora por todo Europa.

Desde el Deichstrasse, caminamos por estrechos callejones hasta el canal que está detrás de la histórica hilera de las casas de los comerciantes. Aquí, productos provenientes de puertos de todo el mundo eran enviados en bote y almacenados en el primer piso de una casa y el segundo piso tradicionalmente albergaba oficinas y un gran espacio de recepción para los clientes, mientras que la familia ocupaba los pisos superiores. Los canales definen también al cercano distrito llamado Speicherstadt, donde los estrechos canales navegables entre las altas bodegas de ladrillos, o Speicher, evocan el espíritu donde el Norte de Alemania se encuentra con Venecia.

La uniformidad del siglo XIX del Speicherstadt se rinde ante la moderna sensibilidad de la adyacente HafenCity. Cuando sea concluido en el año 2030, este proyecto de urbanización a orillas del río – que albergará a tiendas, restaurantes, apartamentos y oficinas ubicadas en una mezcla de edificios antiguos y edificios nuevos diseñados por Renzo Piano, Rem Koolhaas, Philippe Starck, entre otros – casi duplicará el tamaño del centro de la ciudad.

El rasgo arquitectónico más distintivo de HafenCity ya está erigido: la sala de conciertos Elbphilharmonie de 26 pisos y dos años de construcción. (Ninguno de los edificios de Hamburgo es más alto que las torres de la principal iglesia de la ciudad). La base del edificio, una bodega reutilizada de ladrillos, da paso de manera drástica a una superestructura de vidrio que evoca las elevadas olas. Su terraza intermedia domina las perspectivas contrastantes que captan el espíritu de la ciudad: en una dirección, una vista del Elba y las gigantescas grúas del inmenso puerto, que ocupa 70 819 987 metros cuadrados de terreno y agua al otro extremo del río, y en la otra dirección, la ciudad con su Rathaus (ayuntamiento) y las torres de los Santos Nicolás, Miguel, Pedro, Jacobo y Santa Catalina.

‘Hamburgo es una ciudad muy especial y abierta y una de las más modernas de Alemania, tanto en arquitectura como en mentalidad”, explica Knaack. Esta visión cosmopolita es consecuencia de 800 años de historia como puerto libre – y no simplemente como ciudad, sino también como una ciudad-estado independiente. El nombre oficial de la ciudad, Freie und Hansestadt Hamburg – Ciudad libre y hanseática de Hamburgo – nos recuerda la afiliación de Hamburgo a la Liga Hanseática, una confederación de ciudades de Europa del Norte que dominaron el comercio del Mar del Norte y Báltico del año 1200 al 1500.

“Vivimos del puerto”, agrega von Möller. “Ahí es donde respira Hamburgo. Es la puerta de entrada al mundo”.

Para un encuentro cercano con los imponentes cargueros, Knaack y von Möller recomiendan uno de los cruceros que parten del Landungsbrücke, un muelle flotante en el barrio St. Pauli. La embarcación nos lleva río abajo hasta el suburbio de Övelgönne, donde las mansiones de las laderas tienen vista a una popular playa. Pasamos frente al U-434, un submarino ruso que fue convertido a museo y el Altona Fischmarkt. Regresando río arriba, encontramos buques en el dique seco y vimos cómo enormes barcos son cargados hasta con 20 000 contenedores. Finalmente, navegamos frente al Rickmer Rickmers, otro barco convertido en museo antes de devolvernos alrededor del Elbphi y navegando de vuelta al muelle.

En St. Pauli, el Reeperbahn – una larga vía pública donde los fabricantes de cuerdas antiguamente estiraban su cáñamo – ha sido el lugar de encuentro de los marineros por más de un siglo; en 1848 el distrito tenía 19 burdeles legales. Desde la época en que los Beatles vivieron ahí a principios de la década de 1960, tocando en conciertos nocturnos en el Kaiserkeller y el Star Club, se ha vuelto un lugar mucho más respetable.

“Mi esposa y yo somos clientes habituales del Reeperbahn los sábados por la noche. Vamos a los teatros”, explica Andreas Wende, presidente de márketing de la Comisión Organizadora de Hamburgo y socio del Club Rotario de Ahrensburg. “Es característico que los jóvenes de 20 a 40 años vayan al Reeperbahn los viernes y sábados por la noche. Salen a las 10 u 11 el sábado por la noche, se van de fiesta hasta las 5 o 6 de la mañana, y luego van al Fischmarkt el domingo por la mañana” – un tipo de noche después de un duro día, pero a la inversa.

El eficiente sistema de transporte público de Hamburgo es otra excelente manera de ver los lugares de interés turístico de la ciudad; se entregarán pases al inscribirse para la Convención de Hamburgo. “Tendrás acceso a los tranvías, ferris y todos los demás medios de transporte”, explica John Blount, presidente de la Convención.

Una ciudad que se enorgullece de ser una puerta de entrada al mundo – y la sede del primer club rotario de Alemania – Hamburgo es el lugar ideal para reunir a rotarios de todo el mundo. El lema de la Convención, Disfruta cada momento, “se refiere al poder, potencial y fuerza que tiene Rotary en tu vida y en el mundo”, afirma Blount. “Queremos captar de dónde venimos y lo que podemos hacer – las posibilidades de Rotary como organización y en nuestros clubes. Queremos que estés ahí para experimentar todo eso”.

El Messe, el centro de convenciones de la ciudad, está ubicado en el centro –a casi 10 minutos a pie desde los principales hoteles de las convenciones y de fácil acceso por los medios de transporte público.  Varios barrios distintivos repletos de restaurantes, cafés, tiendas y parques están a poca distancia: el bohemio Karolinen viertel; el suntuoso Rotherbaum; el histórico Grindel judío, ahora un verde campus universitario y el hippieSchanzenviertel, que atraería irresistiblemente a los jóvenes rotarios y rotaractianos.

De vuelta en Altstadt (Casco Antiguo), Mönckebergstrasse, que se extiende aproximadamente desde la principal estación de tren hasta el Rathaus, es la principal calle de compras de la ciudad. Hay boutiques de alta costura en las galerías del Neustadt, y más de 100 tiendas y restaurantes llenan los cinco pisos del centro comercial Europa Passage. Y eso es solo una muestra de lo que Hamburgo ofrece a sus visitantes, que apenas acabamos de empezar a explorar cuando concluye nuestra estadía de cinco días.

Mientras Anton y yo nos alejamos de la ciudad, haciendo ya planes para regresar, finalmente descubrimos el encanto de Hamburgo. Los hamburgueses, como se les conoce a sus habitantes, han creado una ciudad diseñada para su propio gusto – aunque felizmente comparten los placeres de sus museos y parques, sus teatros, restaurantes y cafés, con los visitantes.

“Es una ciudad atractiva, y las personas son modestas y humildes”, explica von Möller. “No presumimos. Decimos, ‘cielos, podría gustarte. Deberías echarle un vistazo’”.

Te recomiendo que vengas el 1 de junio de 2019.

Hamburgo_2Infórmate más sobre la Convención de Rotary del 1 al 5 de junio e inscríbete en riconvention.org.

Sé nuestro invitado

Moin, moines la manera tradicional de saludar en Hamburgo y los rotarios de la ciudad están deseosos de saludarte. La Comisión Organizadora de Hamburgo, presidida por Andreas von Möller y Holger Knaack, ha planificado eventos culturales para cada noche de la Convención para mostrar las múltiples facetas de Hamburgo y presentarte a los rotarios locales. Para más información y la compra de boletos, visita ric2019.rotary.de/en.

Sábado

Los rotarios de Hamburgo ofrecerán una fiesta de bienvenida para los 2000 participantes en la histórica Cámara de Comercio de Hamburgo ubicada en el centro de la ciudad.

Domingo

El reconocido Ballet Nacional Juvenil, cuyo director general, John Neumeier, quien celebrará su octogésimo cumpleaños y su temporada número 46 con la compañía de ballet de la Ópera Estatal de Hamburgo el próximo año, actuará para los asistentes a la Convención. (Los aficionados al ballet deben tomar nota: la celebración de la temporada número 45 del Ballet de Hamburgo inicia después de que finaliza la Convención, el 16 de junio).

Lunes

La Comisión Organizadora de Hamburgo ha reservado el nuevo y sensacional lugar emblemático, el Elbphilharmonie, para dos conciertos de música clásica. Elogiado por su arquitectura y acústica, el edificio ofrece también vistas impresionantes de la ciudad y el puerto.

Martes

Los clubes locales organizarán actos de hospitalidad. Experimenta el Gastfreundschaftalemán.

Eventos públicos  

La Comisión Organizadora piensa también organizar varios eventos públicos gratuitos, incluido un recorrido en bicicleta durante 14 días que contará con la participación de unos 200 ciclistas desde Austria hasta Hamburgo. Cada día, harán una escala para un evento de sensibilización sobre la polio. Los rotarios de todo Hamburgo pueden unirse al recorrido en los últimos 20 kilómetros, llegando al Rathaus (ayuntamiento) el sábado por la mañana. Los ciclistas deben inscribirse con antelación, pero se invita a todo el mundo a venir a la plaza del Rathaus para celebrar el final del recorrido. Mientras tanto, una de las principales calles de la ciudad mostrará estands que promoverán al público las seis áreas de interés de Rotary.

Cuando estés en Hamburgo … 

Podrás ver a los lugareños compartir sus actividades favoritas en la ciudad.

“Navega en el Lago Exterior del Alster; viaja a lo largo del Elbchaussee hasta el Landhaus Scherrer y Le Canard Nouveau, restaurantes galardonados con estrellas Michelin, y explora la aldea ribereña de Blankenese.” – Andreas von Möller, copresidente de la Comisión Organizadora de Hamburgo

“Café Paris en el centro de la ciudad sirve una deliciosa tarta de chocolate que le encanta a mi papá. Mi favorito es el desayuno para dos con champán”. –Yvette Grave, Club Rotario de Hamburg-Winterhude

“Da un paseo alrededor del Lago Exterior del Alster; es realmente fantástico, donde podrás además observar muchas de los atractivos de Hamburgo. Cada 500 metros, hay un restaurante o café.  El mejor es el Portonovo, un restaurante italiano con magníficas vistas del lago”. – Andreas Wende, presidente de márketing de la Comisión Organizadora de Hamburgo

“El Fischmarkt es un mercado de pescado al aire libre los domingos, que vende pescado, frutas, flores, souvenirsy comidas. La mejor opción es irse de fiesta el sábado por la noche en St. Pauli y luego ir directamente al Fischmarkt para saborear una Fischfrikadellen(una hamburguesa de pescado sobre un panecillo)”. – Gundula Miethke, especialista regional de comunicaciones de Rotary

“No vengas únicamente a la convención – quédate y visita el mar. El Mar del Norte y el Báltico están a solo una o dos horas. Lübeck, en el Báltico, es un bello pueblo antiguo”. – Yvette Grave

“Hamburgo es una ciudad portuaria y su pescado es excelente en todas partes. Un famoso restaurante, el Fischereihafen, es uno de los mejores de Alemania”. – Andreas Wende

“Si buscas un buen pan alemán, ve a la panadería Bäcker Gaues en Europa Passage. Otra panadería, Dat Backhus, es una cadena bastante buena. Pide un Franzbrötchen, un bocadillo dulce con canela y azúcar”. – Gundula Miethke

Libros sobre Hamburgo 

Hamburg: A Cultural Historypor Matthew Jefferies

Cada ciudad merece un libro como este. Conciso y lleno de información interesante, que relata la historia más antigua de la ciudad y describe el paseo marítimo de sus barrios y lugares emblemáticos, sus valores y costumbres y sus habitantes.

Buddenbrooks por Thomas Mann

Esta saga sobre una familia en 1901 se sitúa en la cercana Lübeck, ciudad natal de ganador del premio Nobel y, al igual que Hamburgo, un puerto hanseático poblado de comerciantes.

Inferno: The Fiery Destruction of Hamburg, 1943 por Keith Lowe

Este libro histórico con una minuciosa investigación describe el bombardeo de Hamburgo a manos de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas desde el punto de vista de los residentes de la ciudad y los hombres responsables del bombardeo.

The End: Hamburg 1943 por Hans Erich Nossack

Este informe de testigos, escrito tres meses después del bombardeo, examina con una claridad desgarradora el evento mismo y cómo repercute en el alma de los sobrevivientes.

The World That Summer por Robert Muller

Hamburgo en 1936 es el contexto histórico de esta historia semi autobiográfica de un muchacho cuya vida se ve afectada por esa época y lugar.

Baby’s in Black: Astrid Kirchherr, Stuart Sutcliffe, and the Beatles por Arne Bellstorf

El club de seguidores de los Fabulosos Cuatro puede remontarse a principios de los sesenta, cuando un grupo de estudiantes de arte de Hamburgo se hicieron amigos de los aún desconocidos jóvenes de Liverpool.

Sesiones paralelas

La Convención de Hamburgo atraerá a participantes de todo el mundo. ¿Quieres compartir una idea o proyecto con ellos? Las sesiones paralelas son la manera ideal de inspirar, educar e informar.

Ayuda a Rotary a desarrollar un programa de sesiones paralelas que celebre la diversidad de Rotary. Buscamos sesiones en inglés, francés, alemán, italiano, portugués y español. Visita on.rotary.org/IC19sessions para informarte y presentar tu propuesta. El plazo para todas las propuestas en línea es el 30 de septiembre.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Subir ↑