Enero - Febrero 2019 hewko, john 05.23.2006

Publicado el marzo 18th, 2019 | por macero

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Innovación y flexibilidad

John Hewko
Secretario General de Rotary International
17 de enero de 2019

Buenas tardes a todos y bienvenidos a la sexta sesión general de esta magnífica Asamblea Internacional. Esta asamblea está haciendo historia, porque por primera vez contamos con la presencia de rotaractianos como participantes de pleno derecho. Por tal motivo, felicitamos, al presidente electo Mark Daniel Maloney por su iniciativa de invitar a nuestros primeros 60 participantes de Rotaract.

Hoy tengo el privilegio de hablarles sobre la innovación y la flexibilidad en Rotary, dos palabras que surgen constantemente en la actualidad cuando hablamos acerca de cualquier organización que debe adaptarse a un entorno que cambia rápidamente. Ahora bien, ¿qué significan estas palabras en Rotary?

En primer lugar, mencionemos a una persona que seguramente les sonará conocida. Una persona joven, sola en una gran ciudad. Una persona joven en busca de amistad y contactos con otros profesionales, en busca de una misión común a todos los seres humanos, más allá de su color de piel, religión, posición social o nacionalidad. Una persona que deseaba mejorar la realidad a su alrededor, pero no sabía a ciencia cierta por dónde debía comenzar. Esa persona, ese hombre era Paul Harris, el fundador de Rotary.

En 1905, cuando Paul sembró la semilla de la gran organización que hoy conocemos, tenía solamente 36 años. En la actualidad no podría afiliarse a un club Rotaract porque sobrepasaría la edad reglamentaria, aunque tendría ese espíritu de innovación juvenil que debemos tratar de emular. Porque para esos cuatro amigos que fundaron el primer club rotario, en Chicago, “Rotary era como un oasis en un desierto”.

Y más de un siglo después, ustedes, nuestros rotaractianos, forman parte de una generación que tiene que lidiar con sus propios retos y los desiertos de su propio tiempo, en un mundo en incesante agitación política y social.

Muchos de ustedes concluyeron sus estudios durante la depresión económica mundial, y quizás hayan tenido que luchar para conseguir su primer trabajo o pagar préstamos estudiantiles. Muchos de ustedes han vivido tiempos de desigualdad social y polarización política. Es posible, también, que muchos de ustedes estén decepcionados con prácticas empresariales contrarias a sus criterios éticos. Pero no quiero que pierdan la esperanza, porque aspiramos a que Rotary sea para ustedes, su propio oasis en el desierto.
Estamos hablando no solo de los 60 rotaractianos aquí presentes, sino de los miles de rotaractianos del mundo entero.

Sin embargo, para ser un oasis que atraiga a la gente, Rotary tendrá que cambiar. Y sabemos que ese cambio es posible, porque ya hemos vivido situaciones similares. La ciudad de Chicago en la que se formó Rotary no es tan distinta de la realidad que muchos de ustedes desean cambiar.

Paul Harris vivió directamente la pugna entre las fuerzas a favor del cambio social positivo y las agresiones propias de una ciudad que crece rápidamente. Aquélla era una urbe de marcados contrastes, en la cual algunas personas gozaban de una impresionante riqueza mientras que otras sufrían las consecuencias del elevado nivel de desempleo y vivían sumidos en la pobreza extrema.

No obstante, los innovadores como Paul, quien al comienzo solo buscaba amistad y contactos para negocios, ampliaron el alcance de sus actividades. Aquella asociación de solo cuatro personas creció hasta transformarse en una organización de servicio grande y próspera.

El compromiso permanente de ustedes y el de todos los rotaractianos del mundo, hará posible que tengamos un impacto positivo en todas las áreas de su interés, y los ayudará a llevar a Rotary a niveles aún más altos.

Y ahora hablemos de ustedes, los gobernadores electos. Su mandato durante el próximo año rotario será muy especial, porque es el año en el que se pondrá en acción el nuevo plan estratégico, uno de cuyos pilares es el uso de la innovación y la flexibilidad para impulsar Rotary hacia un futuro aún más auspicioso.

Ahora quisiera pedir que levanten la mano aquellos de ustedes que se afiliaron a Rotary cuando tenían menos de 30 años. Veo que el presidente electo Mark ha levantado la mano. Mark ya era socio de Rotary a los 25 años, presidente de club a los 30 y, como se dijo en la sesión de apertura, gobernador de distrito a los 34. Es más, si repasamos la lista de presidentes de Rotary International en las últimas tres décadas, todos menos tres tenían entre 20 y 39 años cuando se afiliaron a Rotary.

Por consiguiente, resulta claro que el mito de que en Rotary no hay lugar para la gente joven no es más que eso: un mito. De todos modos, si estamos verdaderamente decididos a impulsar el crecimiento de Rotary y a atraer nuevos socios de todos los sectores demográficos, debemos innovar.

Y esa innovación debe efectuarse de diversas formas. Para comenzar, la innovación tiene que ser uno de los principios fundamentales de Rotary. Debemos comenzar por el desarrollo de una cultura de cambio positivo y adaptación a las necesidades que nos plantean nuestras nuevas realidades y desafíos.

En segundo lugar, la innovación significa, también, adoptar tecnologías transformadoras. Nos podemos referir a este aspecto como el sostenimiento de la innovación, el desarrollo constante de nuestra gama de productos al servicio de nuestros socios actuales. Y hemos implementado este concepto del sostenimiento de la innovación mediante tres canales de nueva tecnología: el Centro de formación de Rotary, Rotary Club Central y el renovado sistema en línea de consultas y recomendaciones sobre membresía.

Todas estas herramientas están a su disposición y estamos preparando muchas otras. Su uso sistemático debe ser una de las bases de nuestra futura estrategia de crecimiento. Para actualizar nuestra actitud, deberemos propiciar la innovación a través de la tecnología.
Nos queda aún un tercer tipo de innovación que debemos aspirar a generar en Rotary: la innovación disruptiva. En el mundo empresarial, esta modalidad se refiere a un producto o servicio cuyo primer diseño suele ser muy simple. Este producto o servicio se arraiga en un sector reducido del mercado y, entonces, aumenta enormemente su popularidad hasta que desplaza a la competencia establecida.

La tecnología verdaderamente disruptiva puede crear nuevos mercados. Tomemos por ejemplo la compañía Apple. La mayoría de ustedes supongo que tiene teléfonos inteligentes. Actualmente damos por sobrentendido que siempre llevamos en el bolsillo una computadora personal.
Cuando Apple dio sus primeros pasos en el terreno de la tecnología, llegó como una empresa innovadora, al igual que Rotary desde el comienzo fue una entidad innovadora en cuanto a impacto social y al establecimiento de contactos para hacer el bien. Sin embargo, con el tiempo, Apple se convirtió en una de las tantas empresas informáticas que vendía computadoras costosas y tenía un futuro incierto.

La marca experimentó un declive del cual no se recuperó hasta que, con ayuda de Steve Jobs, retomó la senda de la innovación disruptiva. Con productos como los primeros iPod y iPhone, Apple puso tecnologías transformadoras a disposición de millones de consumidores y en la actualidad es una de las empresas más cotizadas del mundo.

Menciono a Apple porque su enorme crecimiento demuestra que las organizaciones establecidas pueden canalizar la innovación disruptiva para llegar a nuevos clientes.

Como dijo Tusu Tusubira esta semana, aumentar nuestra capacidad de adaptación es una de las piedras angulares de nuestro plan estratégico. Puesto que prestamos servicio en un mundo que cambia rápidamente, si no respondemos a tales cambios, corremos el riesgo de que nos deje atrás una nueva estirpe de innovadores disruptivos.

Eso es lo que le sucedió a Kodak, compañía que durante un siglo fue una de las primeras en cuanto a innovación y excelencia. Los problemas comenzaron cuando dejó de innovar, invirtió menos en investigación y desarrollo, y no comprendió en qué medida el mundo estaba cambiando. Kodak perdió la capacidad de adaptarse al cambio con rapidez, y dejó de tener presente su visión a largo plazo. Así fue como una compañía que llegó a ser una de las más valiosas y reconocidas del mundo, se vio forzada a declararse en quiebra en enero de 2012.

Por eso, los rotarios tenemos que aprender la lección de las oportunidades perdidas, para hacer lo contrario: adaptarnos e innovar.

Imaginen por un momento cómo serían los clubes rotarios del futuro. Imagínense un club que pudiera modificar el horario y el formato de sus reuniones. Un club que pueda flexibilizar los requisitos de asistencia. Un club con diversas opciones de afiliación. Un club que pueda invitar a rotaractianos a que se afilien y que a la vez puedan seguir siendo socios de Rotaract. Un club en el que el control del cumplimiento de las normas sea reemplazado por el avance hacia el logro de las metas de mejoramiento de la comunidad y el crecimiento del club.

Muy bien. No necesitan imaginar mucho, porque esos clubes ya existen.

El Club Rotario de Invercargill NRG [Nueva Generación de Rotary] es un club familiar de Nueva Zelanda con horarios y locales de reunión adaptables y en el que, si bien se alienta a los socios a asistir a las reuniones, su asistencia no es obligatoria.

El Club Rotario de Aruba coordina actividades con los clubes Rotaract e Interact que patrocina con el objetivo de garantizar una transición a los clubes rotarios fluida y natural. El resultado de tal gestión es que la mitad de los socios del club son exrotaractianos.

Y después tenemos la modalidad denominada clubes pasaporte (Passport clubs). Hace tres años, los rotarios del Distrito 5180 in California, comenzaron a pensar en un modelo de club que fuese atractivo para los socios jóvenes que no estuviesen interesados en asistir a las reuniones semanales o no pudiesen pagar las cuotas.
Por tales motivos, el distrito estableció un club pasaporte, con 20 socios, en Sacramento, California. Este club se reúne seis veces por año, con un evento social optativo en cada mes en el que no hay reuniones. Y además de asistir a las seis reuniones requeridas, cada socio debe aportar USD 1000 a La Fundación Rotaria o trabajar al menos 40 horas en proyectos de servicio a la comunidad de los clubes rotarios u otras entidades sin fines de lucro del distrito.

Este club ha triplicado su membresía. Repito: en solo tres años, este club ha triplicado su número de socios.

Es posible que este tipo de club no sea para todos, pero ofrece un producto que resulta atractivo para los profesionales jóvenes. Es más, este concepto goza de creciente aceptación y ahora contamos con casi 20 clubes pasaporte en EE.UU., Canadá, Australia y en otros países.

Y podemos hacer aún mucho más.

Podemos innovar sin dejar de apoyar nuestros clubes actuales y tradicionales, que seguirán siendo la columna vertebral de Rotary, y nuestra innovación siempre deberá reflejar nuestros valores fundamentales. No obstante, tenemos que seguir promoviendo el crecimiento de Rotary mediante el establecimiento de nuevos clubes pioneros. Esos clubes podrían transformarse en nuestros iPod y nuestros iPhone.

Aun así, tengamos en cuenta que una estrategia de crecimiento sostenible a largo plazo no surge así como así. Se necesita una labor tenaz y constante por parte de nuestros líderes en cada distrito y, en este marco de innovación y flexibilidad, habremos de consagrarnos a atender mejor a las necesidades específicas de nuestras comunidades a medida que estas evolucionan. Asimismo, se requiere que cumplamos con nuestro compromiso de incorporar a los rotaractianos a Rotary.

Les sugiero una idea interesante para los gobernadores electos. ¿Qué les parecería ceder un día de su Conferencia de distrito a los rotaractianos de la localidad? Y si verdaderamente se animan a ser audaces, ¿se atreverían a cederles la totalidad del programa de la conferencia a los rotaractianos? O mejor aún, les sugiero que inviten a los rotaractianos a ejercer cargos de liderazgo distritales, para que desempeñen un papel significativo, como colaboradores a la par de los rotarios en el desarrollo y la puesta en práctica de los proyectos.

Ahora que ustedes, los gobernadores electos, se embarcan en su año de liderazgo, los desafío a que apoyen los clubes actuales y tradicionales. Y los desafío, también, a que piensen fuera de los parámetros habituales e impulsen el crecimiento de Rotary mediante nuevos modelos de clubes innovadores.

Tenemos que probar nuevos enfoques, aunque nos cueste mucho esfuerzo. Como sabemos, a los clubes establecidos les resulta difícil cambiar.

Sin embargo, para un nuevo club es muy fácil hacer las cosas de manera diferente y abrazar formatos y tipos de reunión flexibles. De hecho, los clubes rotarios más fáciles de formar son aquellos integrados por exrotaractianos y otros exbecarios que jamás se habían afiliado a un club. Estos nuevos socios ya conocen Rotary y sienten pasión por nuestras obras y valores. Y lo más probables es que al afiliarse a un club busquen un tipo de experiencia que todavía no existe.

Pero por encima de todo necesitamos gobernadores que apoyen el desarrollo de nuevos clubes y el establecimiento de nuevos clubes que sean diferentes.

Para resumir, tenemos tres sendas claramente definidas para efectuar los cambios que propiciarán el crecimiento de Rotary:

  1. Primero, crecer mediante la innovación en los clubes actuales que desean cambiar.
  2. Segundo, crecer mediante la formación de clubes nuevos y distintos.
  3. Por último, crecer mediante la incorporación de los rotaractianos, a quienes 
debemos tratar como los socios y recursos extraordinarios que son. 
En la actualidad, Rotary se encuentra en una encrucijada. Tenemos que elegir entre varios caminos posibles. ¿Vamos a adaptarnos a las realidades externas e innovar, como lo hizo Apple? ¿O haremos todo lo contrario, como en el caso de Kodak?

La elección es nuestra.

Y tengo plena confianza en que, mediante su liderazgo y el liderazgo de sus sucesores y miles de rotarios del mundo entero, cada uno de ustedes Será la inspiración que hará posible que, en esta encrucijada, elijamos el mejor rumbo posible.

Sin duda, estamos preparados para hacer frente con éxito a este desafío. Y al hacerlo así, demostraremos que Rotary Conecta el Mundo mediante la innovación, la flexibilidad y los cambios sensatos y oportunos.

Muchas gracias.



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