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Publicado el abril 24th, 2016 | por macero

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HOMENAJE AL 111° ANIVERSARIO DE ROTARY INTERNATIONAL

En esta edición, dos sentidos homenajes a nuestra institución, por Héctor San Martín Inzunza y Rodrigo Ramírez Navarro.

EGD Héctor San Martín Inzunza Concepción, 23 de febrero de 2016

Para ponernos serios y entrar en materia, les deseo a cada uno de ustedes un muy feliz año nuevo rotario. No vayan a creer que este saludo es una ocurrencia mía; lo utilizó el mismísimo Paul Harris, en su discurso para celebrar el 10o aniversario del RC de Chicago, que, como sabemos, tuvo su sesión fundacional el 23 de febrero de 1905. 
Porque de eso se trata. Estamos aquí para rendir un debido homenaje a la decisión que tomaron estos habitantes de Chicago, que aquel lejano 23 de febrero de 1905, bajo la inspiración de Paul Harris formaron el primer club rotario; recordemos, entonces, los nombres de Silvester Schiele, un comerciante en carbón, Gustavus Loehr, un ingeniero de minas, e Hiram Shorey, un sastre, que apoyaron y acompañaron a Paul Harris en esta maravillosa aventura, que rápidamente se fue extendiendo por el mundo y nos tiene hoy celebrando 111 años de una muy fructífera existencia. 

Tengo aquí una pregunta para ustedes, no con lo ánimo de sorprenderlos, porque sé que conocen la respuesta, sino sólo para recordar un hecho importante. ¿Fue Paul Harris el primer presidente de un club rotario? ¡Correcto! La respuesta es NO, puesto que el primer presidente fue Silvester Schiele. 
Paul Harris fue el tercer presidente que dirigió el club de Chicago, asumiendo en febrero de 1907. Durante su presidencia formó el Comité Ejecutivo, posteriormente denominado Comité de Medios y Procedimientos, el cual se reunía a la hora de almorzar. Esta tradición de reunirse a la hora del almuerzo se 
hizo extensiva, durante mucho tiempo, a las reuniones de los clubes rotarios. El primer proyecto de Servicio en la Comunidad se llevó a cabo en 1907, cuando los Rotarios de Chicago, hicieron una campaña para instalar baños públicos en el centro de la ciudad. Como se ve, en aquel entonces, los presidentes asumían en febrero, coincidiendo con el aniversario de Rotary. Surge, entonces, otra pregunta: ¿En qué momento se adoptó la costumbre que las directivas asuman el 1 de julio de cada año? No tengo la respuesta, así es que se las dejo de tarea.
Donde Paul Harris sí fue primero, fue en la presidencia de Rotary International. Hacia finales de su presidencia en el club de Chicago, ya buscaba extender la presencia de Rotary más allá de dicha ciudad, contra las objeciones de algunos socios que temían que tal expansión implicase gastos adicionales. Harris y otros rotarios insistieron y en 1910 Rotary ya funcionaba en otras de las principales ciudades de Estados Unidos. Harris reconoció la necesidad de formar una junta directiva y una asociación nacional. Fue así que en agosto de 1910, principalmente debido a la labor de Paul Harris, los rotarios celebraron su primera Convención, en Chicago. Los 16 clubes en existencia formaron la Asociación Nacional de Clubes Rotarios. La nueva asociación eligió presidente a Paul Harris por unanimidad. Como sabemos, en 1912 dicha asociación pasó a llamarse Asociación Internacional de Clubes Rotarios, cuando se formó el club en Winnipeg, Canadá, y, después vinieron Inglaterra, Irlanda y Escocia. En 1922 el nombre se acortó a ROTARY INTERNATIONAL. Así, el fundador de la idea rotaria, que declinó ser el presidente del primer club, fue el primer presidente de la organización mundial conocida hasta hoy como ROTARY INTERNATIONAL. Al final de su segundo mandato, Harris renunció por problemas de salud, necesidad de dedicar tiempo a su esposa y a su profesión. La Convención lo designó presidente emérito, cargo que conservó hasta su muerte.
Otro aspecto que, según mi criterio, vale la pena recordar es que Paul Harris amaba la naturaleza, razón por la que en 1908 se afilió a un nuevo grupo que organizaba paseos a bosques, valles y prados de la ciudad, los sábados por la tarde. En 1911, ese grupo se convirtió en el Prairie Club, y Paul Harris fue uno de sus directores. También me parece digno de destacar el constante deseo de Paul Harris de comunicar sus ideas. Cuenta la historia que Paul quería dedicar un mensaje especial a todos los rotarios, pero Rotary no contaba con un medio de comunicaciones oficial. Chesley R. Perry, el primer secretario general de Rotary, sugirió que se instituyera una publicación para difundir noticias y datos de los clubes, cubriendo el costo con publicidad. Y así fue que nació, en enero de 1911,National Rotarian, más adelante conocida como The Rotarian, con un artículo de Paul Harris en primera plana.
Como dije anteriormente, en 1912 Paul Harris renunció por problemas de salud (según el secretario general, Paul tuvo problemas pulmonares durante muchos años, y no comía ni dormía lo suficiente) y por la necesidad de dedicar más tiempo a su esposa y a su profesión. A mediados de los años 20, Harris retornó a la actividad rotaria, volvió a asistir a las Convenciones y visitó clubes de todo el mundo. La veta de comunicador de Paul Harris se ve reflejada en sus escritos, entre los cuales destaco los siguientes: en 1935 publicó This Rotarian Age, obra en la cual analizaba por qué la gente realiza buenas obras y describía Chicago en 1905, una ciudad que estaba madura para el cambio que significaba Rotary. Asimismo, se refería a los futuros desafíos que enfrentaba la asociación y su potencial para promover la paz en el mundo. En 1935, Paul Harris y su esposa, Jean, viajaron durante tres meses alrededor del sudeste de Asia y Australia. Harris deseaba publicar un libro de crónicas de viaje, seguido de una serie de volúmenes sobre otros viajes, llamada Peregrinations (Peregrinaciones), título que reflejaba su recorrido como embajador de Rotary. Peregrinations II (1935) fue su relato de viajes por el sudeste de Asia y Australia, con la intención de combinar reportajes similares a los que había escrito sobre sus giras por Europa y Sudáfrica, bajo el título de Peregrinations I. Aunque, posteriormente, iba a escribir Peregrinations III (1937), sobre sus viajes por América del Sur y Central, jamás logró compilar Peregrinations I”.
A propósito del libro Peregrinations III quiero resaltar algo que me parece notable. Allí, el mismísimo Paul Harris afirma que: “por lo que respecta a Rotary, Chile es uno de los más organizados países del mundo. Ese país es ahora quinto en número de clubes, se encuentra sólo por detrás de los Estados Unidos, Gran Bretaña e Irlanda, Canadá y Francia”. Esto fue escrito en 1937 y de su lectura surge la inevitable reflexión sobre ¿en qué momento cambió todo esto? En los últimos años hemos perdido un distrito y cada vez se nos hace más difícil mantener la membresía.
Paul Harris murió en Chicago, el 27 de enero de 1947, a los 78 años de edad, tras una prolongada enfermedad. Como todos los años, le habían pedido que escribiera un artículo para la revista, con motivo del nuevo aniversario de Rotary, a lo que accedió. Ello ocurría con bastante anticipación, según la costumbre del pueblo estadounidense, de modo que aquel 27 de enero, cuando Paul Percy Harris apoyó su cabeza por última vez, la edición de febrero de la revista no sólo había sido impresa, sino que estaba lista para ser enviada al servicio de correos, para su distribución. De modo que cuando los rotarios de todo el mundo empezaron a recibir sus ejemplares lo que encontraron fue un mensaje de aniversario de Paul Harris. La gran mayoría ni sospechó que la edición de la revista The Rotarian que acaban de recibir contenía el último escrito de Paul Harris. Paul Harris había indicado que en vez de coronas florales, prefería que en su honor se hicieran contribuciones a La Fundación Rotaria. Varios días antes de su deceso, los líderes de Rotary decidieron emprender una importante campaña de recaudación, que contribuyó al establecimiento de las Becas de La Fundación Rotaria para estudios avanzados. La tumba de Paul Harris se encuentra en el cementerio Mount Hope, al sur de Chicago y a pocos pasos de ahí descansa Silvester Schiele, el primer presidente del Club Rotario de Chicago. Tras la muerte de Paul Harris, su esposa Jean siguió viviendo en Comely Bank durante un tiempo; posteriormente vendió la casa y, en 1955, regresó a su Edimburgo natal, en Escocia, donde murió en 1963.
Para no perder la perspectiva, nótese que cuando Paul Harris murió el 27 de enero de 1947, su sueño había crecido de una reunión informal de cuatro señores a más de 6.000 clubes. Como se trata de rendir homenaje a Rotary, permítanme hacer una breve mención a otro importante pilar de nuestra organización; se trata de Chesley R. Perry. El propio Paul Harris dijo “si yo fui el arquitecto, Chesley Perry fue el constructor. A él más que a nadie se deben reconocer los resultados alcanzados”. Tal como lo señalé en párrafos anteriores, Mr. Perry era socio del Club Rotario de Chicago y fue elegido como Secretario de la Asociación Nacional de Clubes Rotarios que se formó en 1910 y que al poco tiempo pasó a denominarse Rotary International. Se mantuvo en dicho cargo hasta 1942 y, por mucho tiempo, también se encargó de editar y buscar financiamiento para la revista The Rotarian. El señor Perry también tuvo una importante participación en un conflicto que surgió cuando algunos clubes implantaron la costumbre de decir una oración antes de cenar. Algunos rotarios reaccionaron, señalando que esa era una costumbre religiosa y, por tanto, no se avenía con los principios básicos de Rotary. El tema se resolvió aplicando la Resolución 34, adoptada en la Convención de St. Louis, en 1923. Esta resolución, que se considera como la carta magna de Rotary, establece que cada club rotario es libre de definir la orientación de sus proyectos de servicio y que Rotary International no puede imponerle la forma de operar, mientras orienten su accionar al servicio de la comunidad. Así, mientras los clubes son libres de decidir si hacen o no expresiones de gracia, se le recuerda que los fundamentos de Rotary tienen sus raíces en la tolerancia y comprensión de los demás, cuyos ideales pueden ser diferentes a los nuestros. Es nuestra capacidad para identificar esas opiniones diversas y trabajar respetándolas a todas lo que hace a Rotary único en el mundo.
Pero rendir homenaje no sólo consiste en recordar lo que han hecho quienes nos antecedieron, sino también en preguntarnos qué estamos haciendo nosotros por mantener con buena salud a tan longeva organización. Al ver una institución tan magnífica lo único que uno espera es que no termine y que se prolongue, ojalá, ad infinitum, per secula seculorum. Pero ello no va a ocurrir si los rotarios tenemos una actitud pasiva y no contribuimos a vigorizarla, a mantenerla atractiva para la comunidad. Es por ello que, como una manera de homenajear a nuestros fundadores, los invito a que realicemos una especie de examen de conciencia sobre nuestro accionar rotario. Podemos ayudarnos con el objetivo rotario y empezar a preguntarnos:
Es el ideal de servicio el motor que nos mueve? Hay quienes sostienen que basta con cultivar la amistad, pero olvidan que dicha amistad debe surgir “con ocasión de servir”. Revisemos, entonces, qué proyectos ha realizado nuestro club y cuáles están actualmente en ejecución. En este sentido, no olvidemos que muchos proyectos se financian con aportes de La Fundación Rotaria; de ahí deriva la pregunta ¿estamos aportando a dicha fundación? Como una forma de facilitar tal aporte, la gobernación utiliza la donación voluntaria, o rifa como también le llaman, sorteando interesantes premios entre los aportantes. A este respecto, resulta penoso constatar que algunos rotarios, muy pocos en todo caso, se niegan a participar en esta actividad. Esta actitud tiene dos efectos; por un lado, se deja de aportar a La Fundación Rotaria y, por otro, se pierde la oportunidad de divulgar o promover a Rotary en la sociedad; esto porque al vender números para un sorteo se le explica a los potenciales cooperadores qué es y qué hace Rotary, lo que constituye una excelente formar de hacer relaciones públicas y posicionar la imagen de Rotary.
¿Nos apegamos a estrictas normas éticas en nuestras actividades cotidianas? Si nos dejamos llevar por lo que dicen los medios de comunicación, pareciera que, en nuestro país, campea la ausencia de los valores éticos. Preocupémonos de mantenernos íntegros y que el resto de la sociedad con sólo observar nuestra conducta deduzca que somos rotarios.

¿Ponemos en práctica el ideal de servicio al ejercer nuestra profesión u oficio? Esto es: ¿dictamos charlas gratis, relacionadas con nuestra profesión u oficio, en colegios, universidades, clubes rotarios, juntas de vecinos u otras organizaciones sociales?, ¿dedicamos algunas horas al mes para atender gratuitamente a pacientes, clientes u otras personas que requieren de nuestra asistencia profesional? No es ningún misterio, por ejemplo, que muchos estudiantes de enseñanza media no tiene claridad sobre la carrera que les gustaría seguir; bueno, ahí hay un campo donde podríamos ir frecuentemente para hablar de nuestras respectivas profesiones y así ayudar a que esos estudiantes puedan tener alguna claridad sobre lo que estudiarán en la universidad u otra entidad educacional. Me permito recordar, a este respecto, que cada club rotario debe contar con un comité de Servicio a través de la Ocupación, que debiera ocuparse de esta materia.
¿Cómo contribuimos a la paz entre las naciones, mediante el compañerismo? Esto que, a primera vista, parece algo lejano tiene dimensiones bien concretas; por ejemplo, participando en el programa de intercambio de jóvenes, o asistiendo a un instituto de zona o a la convención anual. ¿Cuántos clubes de los aquí presentes apadrinan algún adolecente para que estudie en el extranjero? No me contesten, conozco la respuesta. Así como en las religiones existen lugares de peregrinación, pienso que todo rotario debiera participar, por lo menos una vez en su vida, en una convención de Rotary, que es una reunión internacional donde participan rotarios de todo el mundo. Digo todo esto porque, según lo veo, una excelente forma de contribuir a la paz mundial consiste en conocer a las personas de otros países, lo que mejora la comprensión y buena voluntad hacia quienes comparten el planeta con nosotros.
Al inicio de estas palabras les deseé un feliz año nuevo rotario, lo cual significa que les estoy deseando felicidad, porque ser feliz es, probablemente, la principal meta de todo ser humano; de hecho, Aristóteles consideraba que el fin último de la vida humana era ser feliz. Entonces, no les estoy deseando felicidad sólo por hoy, sino por los 365 días del año y aquí incluyo mi esperanza de que Rotary sea para ustedes una importante contribución a esa felicidad. Si Rotary contribuye a hacernos felices, la permanencia de nuestra querida institución estará asegurada por muchos años más.
Pero, ¡ojo! Como lo dijo Paul Harris, la felicidad tiene enemigos mortales, como las enfermedades, el alcoholismo, la gula, el miedo, el odio, los celos, la autosuficiencia y la flojera, por mencionar los principales. Pero, para fortuna nuestra, también tiene amigos formidables, como la salud, la templanza, la conciencia limpia, el valor, el amor, la amistad, la sinceridad y la simplicidad. Aun cuando los enemigos andan en grupos, los amigos son suficientes en número y fuerza para aniquilarlos, si se les da la oportunidad.
Termino mis palabras, entonces, instándolos a que continuemos mejorando el servicio a nuestras respectivas comunidades e invitándolos a que contribuyamos a la paz en el mundo; nuestro mundo se ve bastante convulsionado y los rotarios debiéramos ser los primeros en aportar a la comprensión y la tolerancia, que son elementos básicos de la paz. En resumen, estoy deseando que la felicidad de cada uno de nosotros se incremente día a día y que Rotary sea parte importante en esa mayor felicidad.

Homenaje a Rotary internacional en su 111° aniversario
Por: Rodrigo Ramírez Navarro
Rotary Club Antofagasta

Paul Harris, nuestro fundador, nos ha dejado un legado riquísimo en: valores, conceptos y ejemplos de vida. Hoy, cuando celebramos el centésimo décimo primer aniversario de Rotary Internacional, pienso que será oportuno recordar algunos de estos conceptos. Paul Harris nos dijo:
“los rotarios deben ser y serán los obreros del entendimiento espiritual”
“los rotarios deben ser y serán los obreros del entendimiento espiritual”

Hace más de 111 años que cuatro amigos: un abogado, un comerciante de carbón, un sastre y un Ingeniero de explotación minera se reúnen motivados por el abogado para, fomentando su amistad, apoyarse mutuamente ¡como amigos ¡ y también como profesionales. La amistad florece en sus frecuentes reuniones rotando el lugar, para que todos pudiesen participar equitativamente. Los amigos se conocen, se respetan, se estiman de manera generosa, leal y desinteresada.

Cada cual en lo propio prospera, sus familias se estabilizan y prontamente, en el pujante Chicago de inicios del siglo pasado, se dan cuenta que estas reuniones son tan virtuosas y con un efecto tan positivo en su entorno, por lo que deciden expandirse, – ahora – con el objetivo de contribuir, positivamente, a las comunidades en la que participan.

Inicialmente, realizan obras menores, pero de gran necesidad comunitaria, como lo fue la instalación de urinarios en un lugar de gran necesidad, luego contribuyen a la sociedad con obras de mayor relevancia, siempre dando de si antes de pensar en si.

Son, entonces, los valores de: la amistad y la generosidad los que comienzan a cautivar a muchos profesionales que se van incorporando a esta rotación de reuniones, que prontamente conocen como Rotary.

Se vivían los inicios del siglo pasado, fueron momentos complejos en el mundo, la comunidad internacional se estremecía con los devastadores efectos de la primera gran guerra. Fue así, como la simplicidad valórica y la potencia virtuosa de esta rotación de amigos se va diseminando, sin prisa, pero sin pausa por todo el mundo. Nace, definitivamente, Rotary internacional.

Después de la conmoción mundial producida por la segunda guerra mundial los espíritus se sensibilizan como fertilizante apropiado para alimentar el dinámico girar de la rueda rotaria, en clubes por los cinco continentes. El lema rotario: “dar de sí antes de pensar en sí” se hace vida en muchos hombres y ahora también, en muchas damas.

Hoy al celebrar los 111 años de existencia de Rotary Internacional podemos decir, con orgullo y humildad que la frase rectora que nos legó Paul Harris se ha cumplido. Los rotarios han sido obreros del entendimiento espiritual.
Si, así ha sido, grande rotarios han dado testimonio de trabajo, de ejemplo y de vida, sólo por nombrar algunos destacados rotarios de nuestros primeros cien años menciono:
Los presidentes:
Eduard Benes, de Checoslovaquia
Dr. Lorenzo Guerrero Gutiérrez, de Nicaragua
John f. Kennedy y Woodrow Wilson de EE.UU
Konstantin Päts, de Estonia
Nereu Ramos, de Brasil
General Carlos Rómulo, de Filipinas
Walter Scheel, de Alemania
Pedro Aramburu y Bartolomé Mitre de Argentina
Álvaro Uribe, de Colombia
Margaret Thatcher, del Reino Unido
Nicolás Sarkozy, de Francia

Los premios nobeles:
Marconi, inventor de la telegrafía sin hilos,
Carlos Saavedra Lamas, premio nobel de la paz
Bernardo Houssay, premio nobel de medicina
Luis Leloir, premio nobel de química
Stephen Hawking, astrofísico, Reino Unido

Los artistas
John Briggs, pianista británico
Cecil de Mille, director de cine en Hollywood
Jean Sibelius, compositor finlandés
Luciano Pavarotti, cantante de ópera italiano
La popular cantante Beyoncé
Walt Disney, Mario Moreno “Cantinflas”.

Los Doctores en medicina
Dr. Charles Mayo, cofundador de la clínica Mayo
Albert Schweitzer.

Los empresarios
J.C. Penney, fundador de J.C. Penney co
Leopoldo Pirelli, presidente de Pirelli tire co
Raymond Firestone
Konosuke Matsushita destacado líder industrial de Japón

Los astronautas
Frank Borma, Gordon Cooper y Neil Amstrong
El campeón mundial de box y filántropo. Manny Pacquiao
El General Douglas MacArthur
El Papa Francisco. Es socio Honorario.

En fin, la lista es larga. Ellos, destacados rotarios del pasada han cumplido con la impronta de Paul Harris, ellos fueron obreros del entendimiento espiritual. El desafío de nuestros tiempos, ¡nuestro desafío!, que de manera preclara nos presentara nuestro fundador es: “los rotarios ¡serán! los obreros del entendimiento espiritual”.

Sin embargo, el mundo ha cambiado, ha evolucionado tecnológicamente, nos hemos transformado en una gran aldea global. Las comunicaciones y las redes nos enlazan con tanta facilidad que estamos perdiendo el contacto personal. Ello, atenta contra nuestro más arraigado valor, ¡la amistad!. Hoy, en los albores del siglo XXI, nuestras comunidades enfrentan otros desafíos: la contaminación y el calentamiento global, nuevas pandemias desconocidas como el virus zika. Por otro lado, los adelantos en salud alargan nuestras vidas, generando ancianos cada vez más olvidados, solos y desamparados. La riqueza que reparte la economía de mercado no llega a todos, pero lo más profundo es: ¡la soledad de las personas!, al relacionarse masivamente en familias – débiles – que se disuelven con gran facilidad. Nos faltan amigos, amigos verdaderos, por eso Rotary debe seguir rotando y esparciendo cual diáspora, los valores que nos dejaron nuestros fundadores: la amistad con ocasión de servicio, la solidaridad, la generosidad.

Estos han sido los temas a los que Rotary club de Antofagasta se ha enfrentado en los últimos meses, por ello y por todo lo que hemos vivenciado en los últimos tiempos, por la evolución de nuestra sociedad; es que, hacer un alto y reunirnos en torno a la Blanca mesa de la Amistad, recordando los momentos simples en que nace esta tremenda obra llamada Rotary y recordar las sabias palabras de nuestro fundador, nos debe llamar a la reflexión.

Paul Harris con sus amigos hablaron y sintieron la amistad verdadera. La amistad que nace del mutuo conocimiento. El rotario no es amigo tipo Facebook, nuestros clubes no son grupos de chat. No, nosotros somos amigos y amigas que se miran a los ojos, se estrechan las manos, con la diestra rotaria siempre extendida, para perdonar, y nunca empuñada en son de agresión, manos rotarias que se juntan para la oración y que, como todo sabemos, se cruzaran inertes sobre el pecho, cuando fatigado deje de latir. Todos, todos nosotros pasaremos. Rotary y sus obras continuará.

Paul Harris con esa visión que sólo tienen los grandes hombres nos señaló:
“más allá de lo que rotary signifique para nosotros, el mundo lo conocerá por la obra que realice”.

Amigos y amigas rotarias, distinguidos invitados, pocas organizaciones reciben a sus integrantes con la alegría con que se espera al viajero por muchos años ausente.

Llegan a una casa que nada esconde, sus muros son de cristal y desde donde pueden contemplar el sol y las estrellas, pues su techo es a cielo abierto.
Son bienvenidos y nadie preguntará ¿de qué país llegas?, o ¿cuál es tu Dios?.
No encadenamos las conciencias con juramentos, ni tenemos ritos secretos.
Los que ingresan a Rotary, traspasan el umbral de esta casa por su albedrío. Son y serán libre.¡ Mas, la libertad termina cuando de servir se trata…!

Servir es nuestro ideal, que no es servidumbre: es amar al prójimo, es dar sin esperar nada a cambio y ser útil a los demás, es dignificar nuestras profesiones y engrandecer nuestras comunidades. Es lealtad y amor a la patria, cariño por nuestro desierto generoso y compromiso con Antofagasta, nuestra ciudad. Es comprensión, entendimiento, conocimiento y amistad con los hombres y mujeres sin distinción de razas ni credos.

La conducta y la actitud mental como Rotario, no nos obliga a dar el pan de nuestra mesa, ni el agua de nuestro vaso; sino, nos obliga a trabajar para que el horno y la fuente den para todos. No precisamos despojarnos de nuestra ropa para abrigar al desnudo. Sino, lograr que la rueca y el telar produzcan más y para todos.

Termino mis palabras con otra cita de nuestro fundador, la que – espero – a modo de conclusión nos motive a renovar el espíritu, para seguir siendo, cada día, con más empeño un rotario de corazón.

Paul Harris nos dijo:
“Este es un mundo cambiante; debemos estar preparados para cambiar con él. La historia de Rotary tendrá que ser escrita una y otra vez!”
Rotary es la Universidad que nos ofrece los más amplios horizontes para cultivar del espíritu y practicar la bondad, que todos, que todos, llevamos en el corazón.
GRACIAS



One Response to HOMENAJE AL 111° ANIVERSARIO DE ROTARY INTERNATIONAL

  1. Walter Rabanal Salas says:

    Es un discurso excelente y motivador. Es preciso que todo rotario esté imbuido de esa emoción. Para ser rotario, simplemente hay que tener ganas y voluntad de serlo.

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